En ocasiones te pueden dar muchos consejos "caseros" para bajar ese gordito de tu cintura que alucinas tanto, pero en realidad algunas de esas prácticas están muy lejos de ser efectivas y al contrario pueden dañar tu salud, así que chek los 7 pecados que debes evitar a toda costa y sonríe con los resultados.
1. No desayunar. Bien menciona un dicho "Desayuna como rey, come como príncipe y cena como mendígo" y es muy cierto, por la mañana es muy importante alimentarnos bien porque de lo contrario tu metabolismo ralentiza su velocidad, tu estómago se resiente y se produce mal aliento, te sientes cansada y con menos energía, hasta corres el riesgo de tener un ataque de hambre que luego a la hora de la comida es cuando te desquitas y comes de más.
2. Pasar mucho tiempo sin comer. "Si no comes, no engordas" ¡FALSO! Por pasar mucho tiempo sin comer no necesariamente vas a adelgazar, al contrario todo lo que llegue a caer en tu sistema lo retendrá. Si no comes te sentirás siempre cansada, tu humor empeorará y corres el riesgo de sufrir alguna carencia que se refleje en tu pelo, tus uñas, tu piel o tu salud. Comer algo ligero cada vez que tengas hambre le dará vida a tu metabolismo.
3. Comer alimentos light. Estos productos aportan igual e incluso más calorías que los normales, sin mencionar las grandes cantidades de azúcar. Por otra parte, al no tener los nutrientes necesarios te quedas con hambre y esto provoca que comas más de lo debido.
4. Dejar de comer frutas y verduras. Son muy importantes para el organismo ya que te proveen de vitaminas, minerales y fibras. Además, son los alimentos más bajos en calorías y no se pueden sustituir por yogur o jugos envasados. Lo recomendable es que comas de dos a tres piezas de fruta al día.
5. Beber poca agua. El agua conserva la elasticidad de los tejidos, hidrata el organismo y favorece las funciones metabólicas. Aporta minerales básicos: sodio y potasio para regular los procesos fisiológicos; magnesio para combatir el estrés; calcio y flúor, necesarios para huesos y dientes.
6. Eliminar los hidratos de carbono. No te engañes, la pasta, el arroz o las legumbres no tienen la culpa de que hayas engordado. Preparados de forma ligera son unos alimentos excelentes para el control del peso y para conseguir un buen funcionamiento intestinal. Si estás estreñida seguramente es porque has dejado de comer legumbres. Los hidratos de digestión lenta son saciantes y tienen pocas calorías.
7. Abusar del azúcar y las grasas. Se esconden en más alimentos de los que imaginas: zumos y bebidas envasadas, yogures de sabores imposibles, panecillos especiales, pizzas congeladas, ketchup, bollería, ensaladas de fast food...
Así que evita a toda costa estos 7 pecados de la alimentación y verás excelentes resultados en tu salud y figura ;-)













